Porque trabajar como circulo familiar....

miércoles, 23 de octubre de 2013
Nadie quiere ser pobre ni morir de hambre. Si uno se enfrenta a la alternativa de vivir en extrema pobreza o pasar hambre, sería insensato no trabajar para alcanzar un nivel de vida aceptable.
Pero mucha gente hoy en día no está trabajando para ganarse su próxima comida, sino para comprarse un segundo automóvil, equipo estereofónico, un hogar de veraneo... la gente está destrozándose el alma para adquirir ciertas posesiones materiales.

Esto recuerda un excelente consejo práctico que se dio hace más de 2.500 años. “No me des ni pobreza ni riquezas.” (Pro. 30:8) Tal como la pobreza produce frustración, degradación y miseria, el otro extremo de tener demasiadas posesiones materiales puede resultar en que uno excluya de la vida asuntos de más valor, como la familia o la adoración de Dios. Si hay personas que se están desgastando por pagar por un modo de vivir que les impide tener tiempo para sus seres queridos o para asuntos que refresquen el espíritu humano... ¿están esas personas realmente en mejor situación que la de aquellas a quienes oprime la pobreza?
Usted probablemente disfrutará de más felicidad si, en vez de luchar desesperadamente por mantener un modo de vida de mayor opulencia, sacrifica unas cuantas cosas superfluas y se contenta con un modo de vivir más sencillo.
En muchos casos, el no trabajar fuera del hogar elimina ciertos gastos que la esposa tendría que afrontar al tener un empleo. Por lo tanto, no se necesitaría “apretar el cinturón” tanto como se hubiera pensado, aunque esto varía según los casos.

¿Por qué no aprovechar el desafío envuelto en trabajar juntos como familia para ahorrar, de modo que haya menos gastos? El siquiatra Coles hace el siguiente comentario: “Los padres olvidan que quizás lo que los hijos necesitan, más que cualquier otra cosa, es disciplina y un sentido de estar comprometidos a algo que sea mayor que ellos mismos. Los hijos necesitan que de ellos se exija, así como que se les dé.” Por eso, ¿por qué no dejar que los hijos participen en los esfuerzos que haga la familia por eliminar gastos innecesarios, o en tratar con más cuidado las posesiones de la familia? Puede cultivarse un sentido de propósito y cooperación dentro del círculo familiar.

Cuando se necesita que todo miembro de la familia desempeñe su papel en cuidar de las necesidades genuinas de la familia, el contribuir a esto produce un sentido de satisfacción. Pero el efecto es bastante diferente cuando una mujer se consigue un empleo simplemente porque se siente aburrida en casa, o por un interés mayormente personal.          
 La verdadera felicidad no resulta de ganar suficiente dinero para que cada miembro de la familia pueda poseer su propio automóvil. Lo que proporciona verdadero contentamiento no es el tener una televisión o un aparato estereofónico en su propia habitación ni el poder comprar ropa nueva con mayor libertad. La vida consiste en mucho más que eso.
Los intereses espirituales enriquecen la vida como jamás pueden hacerlo las posesiones materiales. Sea que a usted como mujer se le haga necesario conseguir empleo o no, su mayor felicidad resultará de ser rica en esos intereses espirituales.—(Luc. 12:20, 21) ( Trad.del Nuevo Mundo de Las Santas Escrituras.)

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